google plus profile
una de las principales virtudes de ese milagro tecnológico llamado internet es la conectividad entre personas de cualquier parte del mundo. la potencial interacción al alcance de cualquiera que entre en la Red. la llegada de Facebook, por encima de sus predecesores como Friendster, permitió crear espacios de expresión individual que sobrepasaban ampliamente lo que antes podíamos hacer en los foros o los hilos de noticias: crear una identidad compleja online y relacionarla con otras en un sistema que imitaba el de la amistad -pero que pronto se convirtió en una simplificación de lo que ese término quería decir para la mayoría-.

con Facebook aprendimos que podíamos tener 300 «amig@s» cuyas vidas veíamos pasar a golpe de ratón y a quienes informábamos de nuestras rutinas, comidas favoritas, momentos de fiesta salvaje… con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva. para evitar las situaciones embarazosas, como el compartir documentos -fotos, mensajes, vídeos…- privados con gente a la que apenas conocíamos pero que habíamos agregado de todas formas, empezamos a crear estrategias tales como enviar mensajes de grupo a nuestro grupo de amistades reales y convertir el muro en una exposición de aforismos y enigmáticas pistas sobre nuestro estado de ánimo -«la vida es un poco más triste hoy»-. o directamente creamos varias cuentas, una para cada situación.

yo soy de los que mantiene una cuenta de Facebook para la gente que conozco bien y con quienes puedo compartirlo todo… y otra para la gente con la que debo tener más cuidado, porque es un grupo heterogéneo. no hace falta decir que esta situación es menos que ideal. luego está lo de la privacidad, los anuncios, y demás mercantilización que Facebook demuestra una y otra vez -algo que, en el pasado, me hizo abogar por el desarrollo del proyecto Diaspora, cuya adopción está ahora entre el «muy poco conocida» y el «no sé de qué me hablas» más allá de los círculos tecnológicos.

entonces, justo cuando parecía que la resignación y el extremo cuidado serían las características permanentes de nuestra vida en las redes sociales y, principalmente, en Facebook -porque al fin y al cabo, una red social es tan buena o mala cómo amig@s tuyos interactúen en ella-, entonces, apareció Google Plus y la comunidad geek se volvió loca.

caveat

de momento llevo solo una semana usando G+ y estamos saliendo lentamente de la beta privada, de modo que todo lo que voy a decir podría quizá ser susceptible de modificarse una vez que mucha gente empiece a usar el servicio…

… pero por ahora G+ es un sueño para quienes queremos mantener una identidad online coherente al mismo tiempo que compartimos nuestra vida privada, nuestros intereses laborales/académicos y nuestras rutinas variadas, con diferentes tipos de personas.

los círculos funcionan perfectamente como una metáfora de nuestros grupos de amistades, y la posibilidad granular de elegir con quién compartimos cada publicación -desde lo totalmente público a una sola persona o nosotros mismos- hace que G+ pueda convertirse en algo más de lo que Facebook nunca fue.

repasemos sus puntos más interesantes:

* los círculos, en los que incluimos a las personas/amistades/conocidos/familiares que queramos según nuestro grado de conocimiento o intereses.

* las quedadas, que son la evolución natural de los chats y de las videoconferencias, permitiéndonos ver y hablar con varias personas a la vez mediante la creación de salas a las que pueden entrar quienes pertenezcan a los círculos aprobados para ello.

* los intereses, que se convierten en una fuente de información continuamente actualizada sobre los temas que indiquemos

* la app de Android… quizá la mejor herramienta social que hay disponible en esta plataforma porque pone a nuestro alcance todo lo anteriormente dicho más la posibilidad de buscar comentarios públicos creados cerca de nuestra situación geográfica -el servicio nearby– y el holahola o huddle que se convierte en mensajería grupal a través de la estructura de G+, compitiendo directamente con servicios como el Whatsup! de Blackberry o la aplicación similar de iOS.

si antes temíamos que Facebook, con su omnipresente botón de «I Like» se convirtiera en «el internet por defecto de las masas» y cerrara la web, el G+ permite interactuar por email, sin necesidad de tener perfil público, y nos ofrece la oportunidad de una red social sin paredes, en la que simplemente comentamos según vamos navegando.

puntos aún por completar:

integración más evidente de los +1, las estrellas del gReader, los favoritos, comentados en Buzz, destacados…

posibilidad de separar los mensajes de manera más sencilla, para evitar que nuetro «stream» se convierta en una sucesión de publicaciones en las que se mezclan amistades, personas a las que seguimos… algo que ya comenté en el propio G+.

¿algo más?

el futuro de las redes sociales pasa, sin duda, por una mayor comprensión de qué queremos los usuarios y un modelo de negocio más respetuoso, que no busque engañar para conseguir más dinero.

veamos cómo evoluciona y si continuamos dando nuestro fascinado +1 a Google.

no se trata de hacer cundir el pánico ni de terminar siendo una de las hilarantes entradas de Neoludita, pero es cierto que la tecnología va muy por delante de los usos convencionales de la misma, de modo que, en incontables ocasiones, no nos damos cuenta de todo lo que nuestros aparatos son capaces de hacer… y un ejemplo de ello son las «geoetiquetas» grabadas por nuestros teléfonos inteligentes o cámaras cuando hacemos una foto, y que pueden ayudar a «gentes de malas intenciones y peores vivires» a hacernos la puñeta.

de todo eso hablo en Tecnologia.org 

vía email from cajón de sastre de nachovega

[si dices las palabras «red social» en una conversación, la apreciación general de tu cociente intelectual subirá un 20% de media. o así]

mientras muchas personas aún no sabe qué es una red social -en internet-, otras están ya cansadas de que cada entidad, cada marca comercial, cada área de su vida, haya decidido incrementar su presencia en alguna de estas redes… o incluso haya creado espacios compartidos para sus usuarios. los medios tradicionales han incorporado -incluso en España- este tema como material válido de información; e ejemplo de facebok es el más evidente, casi cada semana se publica algún artículo en la prensa nacional que contiene esa palabra o que trata, directamente, de esa plataforma.

pero la «moda» de las redes sociales nos afecta de manera diferente: para muchas personas se trata de algo tan cotidiano que no supone en absoluto una novedad y esta popularización supone un tardío encuentro con la realidad… cuando ya tienes tu perfil en un par de redes, empieza a resultar tedioso que tu banco te anime a participar en la asombros comunidad de interés que han creado «sólo para ti». que le den al banco. sabes que esa gente quiere tu pasta y nada más… así que ¿para qué perder el tiempo?.

eso de facebook, o estudielenco o tuenti, -todo el mundo buscando invitaciones para ver de primera mano de lo que habla Edans y fascina a su hija-. para otra gente, eso les queda bastante lejos y están empezando a oír hablar del tema… aunque quizá haga cierto tiempo que cuelgan sus fotos en el fotolog o MySpace, o que ponen los vídeos de sus pijadas de sábado -ya sean canciones de borrachera o palizas a mendigos- en youtube. pero no sabían que eso era una red social.

el tema ahora se pone interesante: yahoo y google enuncian algo que ya es evidente: la conversión de sus plataformas en gigantescas herramientas pensadas «out of the box», no para ser una red social sino para ser usadas por estas. ¿qué éxito ha tenido Orkut -r.s. de Google- más allá de convertirse en una anécdota en Brasil por ser una de las plataformas más utilizadas para el intercambio de pornografía infantil?

precisamente el título de un artículo al respecto who needs another social network?, leído hace unos días, me hizo pensar en todo eso de las «early adapters» y las «late adopted». quien encuentra frente a quien es encontrada. también a quién le interesa estar en la Red socialmente… y quien sabe que ni existe ni merece la pena estar en ninguna Red que no sea social.

[gráfico de JoonYoung.Kim]