impera en internet con una fuerza que puede resultar cruel… pero supongo que nos da igual. la funcionalidad es la reina de la Red -y el porno es su bufón-.

ayer por la noche quise probar Twhirl para twittear desde el escritorio y sustituir el Twitterrific que uso normalmente. ¿las razones?, la variedad de opciones que ofrece y, sobre todo, la incorporación de Twitpic como herramienta, algo que me llama bastante la atención, porque si 140 caracteres son ya suficientes para expresar muchas cosas, ¡qué no hará una imagen!.

pero el experimento, que pretendía desarrollar en unos días, terminó a las pocas horas de empezar. el sistema de avisos me parece demasiado rudimentario, no quiero tener que estar pendiente del programa o esperar un pitido, quiero que una discreta modificación en el color del icono -embebido en la barra de tareas, por ejemplo- me avise de que hay novedades. también necesito cierta rapidez, y que un programa consuma tanto recurso para tan poca tarea no me gusta. así que ya está. no le soy fiel a ningún software sino que me vuelvo a mis viejos pastos a la espera de que salga algo mejor.

declaración pro-adulterio informático.

la oferta y la demanda.