Action+Manme parece ridículo y casi ni debería desgastar células de mis dedos en teclear esto, pero quiero decirlo en público: no existe algo como la responsabilidad adquirida a no ser que consientas. quiero decir que no eres culpable por algo que otras personas con cierta relación contigo hayan hecho. 
si los españoles del bando nacional mataron a tres vecinos del padre de tu abuelo -o incluso si tu abuelo les dio el paseo- tú no eres culpable.
si la bisabuela de la abuela de tu tatarabuela denunció falsamente a otra mujer del pueblo por judaizante para quedarse con su piedra de lavar junto al río, no eres culpable.
si tu vecino roba, la proximidad de puertas no te convierte en ladrón, o en estúpido si quien cierra su puerta junto a la tuya es un imbécil. espero.
todo eso nos parece evidente, ¿no?. bien. pues vamos al caso: un compañero de clase pidió perdón el otro día por ser tío y de raza blanca y a mí se me escapó un aullido de sorpresa. y luego de risa. y algunas compañeras me miraron raro. otras hacían como yo, sumergidas en la sorpresa.
¿pedir perdón por ser varón?, ¿porque otros tíos matan, violan y hacen lo que durante siglos ha sido y sigue siendo por desgracia el papel normativo de los machos?, ¿pertenece mi compañero a esa categoría?, no creo. ¿no es sumamente retorcido crear un vínculo de identidad biológica cuando estudias que tales vínculos son nimios comparados con los culturales?, ¿qué clase de retórica debes tener interiorizada para confundir tanto el querer cambiar una situación de desigualdad -como es el caso del sexismo o el racismo- con la división de la humanidad en dos grupos, víctimas y monstruos, sin otras posibilidades?.
claro que el chico lo decía, supongo, medio en broma. creo. o no, quién sabe. pero me parece terriblemente erróneo luchar por la desaparición de los roles de género discriminatorios y al mismo tiempo decir que es malo ser varón…
en mi caso, me sienta bien esta piel. no tengo ningún problema con mi pertenencia al sexo masculino y mi género lo vivo como me da la gana, dentro de las tensiones que genera la sociedad, claro. así que yo no pido perdón. lo haría y lo hago, si ha lugar, por los errores que yo cometo o por los momentos de hijoputez que cada uno llevamos a cabo. pero por cosas que me son ajenas… no. ni modo. ni siquiera aunque haciéndolas quede mejor ante una cierta audiencia como, por ejemplo, una clase de estudios de género.
no me gusta repetirme mucho… pero la palabra estupidez retumba en mi cabeza desde que empecé a pensar en este post.

la pregunta es sencilla: ¿cuánto tiempo dedicas a mantener tu presencia en contextos de la web 2.0?. entorno a esa reflexión, lanzada por muchos blogs pero, esta vez, por Museum2.0, referido por readwriteweb, adquire un matiz más interesante y es que

«la gente real no tiene tiempo para las redes sociales«, donde real viene a ser sinónimo de «que trabajan fuera del ámbito geek».

al margen de los términos problemáticos me parece una reflexión necesaria en un momento en que podemos caer en la tentación de olvidar que esta revolución conectiva que vivimos afecta a un pequeño sector social de ese pequeño sector mundial que es Occidente -con O mayúscula de «venga, vamos a decirlo de una manera rápida»-.

si no hay infraestructura para conectarse a la red, nada de web, ni siquiera 1.0. si hay infraestructura pero no hay educación en cómo usar la web, podemos llegar a la 1.0… pero tendremos poco más que un usuario de teletexto con teclado. y, a esto va el artículo, si estás currando 13 horas diarias -tienes dos trabajos o curras en la oficina/empresa/comercio… y luego llegas a casa y limpias/cocinas/»educas»…- pues lo de crearte un perfil en facebook te viene dando de lado. hablo de diferencia de oportunidades, algo evidente, ¿no?.

pero qué pasa cuando digo que ahora estoy hablando de mujeres y web2.0 -creo que si vuelvo a teclear esos seis caracteres me va a dar algo-.

no tengo datos -y me encantaría tener tiempo para investigarlo- pero la presencia femenina como creadoras visibles en las redes sociales es minoritarias. otra cosa son las participantes en esas redes; las chicas que tienen una página de MySpace o un fotolog o una cuenta Flickr… pero
de los blogs lees al día, ¿cuántos están escritos por mujeres?, ¿cuántas son gurúes de nuestras feeds diarias?,¿cuántos puedes encontrar buscando específicamente en un área de tu interés?.

así que la brecha digital también es una cuestión de género.