mañana otra vez volveré a coger el autobús aéreo. doce horas de viaje desde que cogemos el alsa en Oviedo hasta que llegamos a Heidelberg. no será un viaje demasiado extenso -apenas 11 días- pero estoy seguro de que me divertiré. y también podré robar unas cuantas horas para escribir, durante el par de días que I tiene que trabajar.

ok. me voy a dormir, para resistir el trayecto en familia de mañana.

he pasado unas dos horas leyendo antiguos mails de mi primer año en California, para recordarme a mí mismo ante la novedad -quiero describirlo así en mi relato¿?- y poco a poco me he dado cuenta del progresivo cambio por el que pasé. desde tener una presencia online desde USA hacia España bastante grande -varios mails cada día a mis seres queridos- a ir reduciendo el nivel a uno cada dos días o así. supongo que eso quiere decir que estaba teniendo una mayor presencia en el Mudo Real de allí… desligándome del de aquí.

haciendo el esfuerzo -muchas veces alegre, unas cuantas doloroso- de revisar(me) a través de mis palabras y las ajenas me doy cuanta del cambio, del proceso. reviso mis fotos de aquel entonces -hace sólo un año y medio!- y son ellas las que más me cuentan. me veo luchando por buscar algo sin saber qué es -posiblemente lo que necesitabe encontrar era algo parecido al “yo” de hoy-.

somos seres cambiantes, en constante performatividad. ponemos máscaras sobre nuestro ser -por copiar/inspirarme en Altran- y con ellas vivimos.

¿cómo de feliz era yo entonces, antes de cambiar de vida, estilo y moral?

pd. y eso que yo quería hablar del concepto -también altraniano- de “Cálculos de poder“. está claro que, de vez en cuando, nuestras ideas tienen ímpetu propio. Vetusta me vuelve demasiado auto-consciente.