y tiene claro qué es lo que quiere; busca a alguien competente que quiera aprender a ser un buen vendedor de ilusiones en el mundo 2.0. dice que es como un MBA… pero útil. suena pretencioso, pero supongo que se puede ser así cuando eres quién él es.

alguna otra vez he hablado de esta figura de la internet… el tipo ha conseguido que me encante leer sobre marketing y que entienda la comunicación web de una manera totalmente nueva.

lo que me llama la atención es su criterio de selección. no pide grandes referencias ni títulos en las mejores universidades del planeta… si no que que hayas hecho cosas increíbles, que le cuentes cómo las has hecho y expliques qué esperas aprender de los 6 meses que pasarías con él. así en bruto, y organizado en una página de squidoo, de esas que él puso en el mercado, promociona directa e indirectamente y que de tan poca utilidad me parecen a mí. pero bueno, el genio es él.

estás son las preguntas a las que se debe responder para solicitar el puesto de aprendiz:

   * What do you do now?

   * Why do you do it?

   * What are you hoping to learn?

   * After you learn it, what are you going to do with it?

   * Tell me a true story about making a change in the world.

   * Have you overcome a Dip?

   * What astonishing thing did you do before you did what you do now.

   * Make a wish.

   * What else should I know?

está claro que aboga por la creación de contenidos, no sólo en la web sino también en el Mundo Offline, algo así como «crea tu propia historia», el sueño americano sin mucha tontería… o con toda la posible para convertirlo en una ficción individualista de la meritocracia -palabra que no aparece en el diccionario de la RAE, interesante- pura y dura.

su Unleashing the Ideavirus es uno de los libros sobre procesos creativos más interesantes que he tenido el placer de leer -ejem, escuchar- en mi vida; en español creo que sólo tenemos la vaca púrpura, que se convirtió en uno de sus super-hits, perdón por el snobismo.

me gusta cómo suena lo de procesos creativos.

el tema está en que si le queréis echar un vistazo a cómo piensa el genio en cuestión, este proceso de selección es una buena excusa. pasaos por su blog y disfrutad del neoliberalismo amable y el consumismo feroz que que el señor Godin nos presenta envuelto en las más interesante de las visiones de la comunicación humana de esta primera década del siglo xxi.

si hace unos pocos días hablaba sobre la necesidad de fijarnos un poco en los hombres prestando atención a las relaciones entre sexo y género, hoy tengo que enseñaros un modelo de una forma de ver al nuevo hombre: Mensencia.

¿has visitado la página?, ¿no?, vamos hazlo, que no tenemos todo el día para meternos con ella!!

What%27s+in+my+make-up+bag¿por qué será que esa página me resulta familiar?, ¿será porque es casi unto por punto lo mismo que podemos encontrar en las revistas femeninas de moda y belleza de hace unos cuantos años?. ahora que estamos empezando a cuestionarnos,  cierto que un poco a tontas y a locas, los estereotipos tradicionales de masculinidad ibérica, llegan los oportunistas del mercado y empiezan el jugo otra vez. lo vemos desde hace tiempo, pero ahora ha llegado a mi propio lector de RSS y eso me provoca angustia. enemigo a las puertas y esas cosas.

no me malinterpretéis, no tengo nada en contra de que mis congéneres usen cremas hidratantes o se preocupen por vestir con un cierto estilo u otro… yo mismo hago alguna de esas cosas, pero me jode que ahora se quiera convertir al «nuevo hombre» en otra bestia consumista. porque está claro que para ser un hombre «mensenciado» hay que gastarse una pasta en las cositas que te marca el mercado. y la culpa no es de ese blog -al fin y al cabo solo se trata de uno más de la enorme familia de WeblogsSL,  que también sacan Applesfera y Papel en Blanco- sino porque hacia eso va nuestra sociedad, así que lo de estudiar la masculinidad con mirada crítica me da que va a ser también patrimonio de un par de académicos y de quienes luchan por cambiar las cosas desde las asociaciones de GLBT.

me molesta que tengamos que adherirnos a una u otra columna para marchar sobre las ruinas del macho… sé que en cualquiera en que sitúen voy a terminar formando parte de la quinta.

personalmente me da mal rollo todo lo que suena a universalismo así que no quiero que nadie me diga como ser un «nuevo hombre» -«porque hombre ya nací» decía alguien en los 90- y menos que me traen de meter en esa rutina viciada de los estándares de belleza que tantos problemas causan a las mujeres y que, privilegios de pertenecer al grupo que margina, parecía haber dejado un poco de lado a los hombres.

me preocupa eso de la igualdad entre sexos y géneros. si hacemos caso a lo que entiende la mayoría… a mí que me borren, yo no quiero que hombres y mujeres sean iguales en consumismo… o en agresividad si vamos a otras lecturas del tema. no creo que yo vaya a ser mejo varón por enseñar el pañuelo en el bolsillo de la americana o dándome un baño de luna… sobre todo porque para eso hay que pertenecer a una clase social que se puede permitir el gasto económico que ello requiere. vete tú a decirle al tipo que consigue su primer trabajo a los 28, tiene el valor de emanciparse a los 30 -cosas de la cultura española- y vive a los 31 con su pareja en 45m2, que tiene que gastarse parte de su sueldo en cremas contra las bolsas y ojeras… aunque por otra parte eso es lo que hacemos con las mujeres, si no, es que no se cuidan. esas son algunas cosas en las que trabajar.

no me molestaría encontrarme con un blog que trata el tema de la belleza más allá de los clichés, pero eso va a ser mucho pedir para está década. si eso vuelvo a mirar en unos años.