vaya por delante que el señor Jesús Neira merece todo mi respeto, cuando menos, por su reacción ante una muestra de violencia de género. ya hace algunos meses hablaba sobre su defensa de una mujer que estaba siendo maltratada, y las consecuencias que ello tuvo.

dicho esto ya puedo empezar a hablar de lo estúpido que me parece su nombramiento como director del Consejo Asesor del Observatorio de la Violencia de Género de Madrid. principalmente porque, por muy profesor de Teoría del Estado que sea, este señor no está cualificado para llevar a cabo tal labor y está claro que el único motivo por el que recibe el cargo es porque eso supone un punto positivo y mediático para la Presidenta de la comunidad de Madrid.
¿qué bien puede hacerle este bienintencionado señor que dice, según leo en un artículo de El País, tener «propuestas útiles para continuar con la lucha contra esta lacra». seguro que hará cosas interesantes… pero ¿no sería mejor poner en el puesto a alguien que lleve más tiempo tratando el tema?.

lo que sucede ahora en la Comunidad de Madrid es una muestra de cómo se entiende la responsabilidad política frente a la violencia de género: se considera más normal que Neira reciba el puesto ese de director que el hecho de tener a Bibiana Aído como ministra de Igualdad… al menos eso reflejan los corrillos de internet, mucho menos sorprendidos por aquel nombramiento que por éste. así que al final parece que estamos ante lo de siempre, que aunque la Ley de Igualdad esté ahí y aunque se gaste cada vez más dinero en publicidad contra la violencia de género, sigue considerándose un tema sin demasiada importancia. en el año que dejamos atrás fueron asesinadas 94 mujeres, en el 2007, 89 y en el 2006 fueron 93 cadáveres… si esas muertes fueran de ambos sexos, causadas por cualquier otra causa común, se hablaría de peligro nacional y se convertiría en asunto prioritario.

pero como «sólo son mujeres» pues nos tenemos que conformar con pequeños avances y parches posibilistas. y además aguantar las quejas de todos los retrógrados que se oponen a las iniciativas que defienden la igualdad. o soportar que la figura de un Observatorio como el de Madrid tenga por director a un profesor de Derecho sin experiencia en el área.

un hombre presencia en la calle una agresión ente dos adultos -un hombre agrede a una mujer-, trata de detener verbalmente la pelea y decide llamar por teléfono a la policía. el agresor -la corrección pide el uso del adjetivo «supuesto», pero me conozco la historia- ve al tipo del móvil y se lanza sobre él; le coge del pelo, le da golpes y el tipo se cae al suelo. días después el cívico ciudadano que quiso llamar a la policía está en el hospital, en coma. cosas que le pasan al cerebro cuando le pegan una buena paliza.

muchos medios, al dar la noticia, recalcan el hecho de que Jesús Neira es profesor de universidad, como si eso añadiese valor de alguna manera a lo que hizo. yo creo que no hace falta.

es lo que se nos enseña desde pequeños: si ves una pelea, no te metas, avisa a alguien que se pueda hacer cargo de ello. cuando nos dicen eso por primera vez se suelen referir a las profesoras; cuando somos mayores está claro que hablamos de la policía; así que el señor Neira jugó según las reglas. llamó a la policía pero le dieron de palos en el iterin. y hasta que no se puso el grito en el cielo porque estaba en coma, su agresor estuvo en la calle.

ahora resulta que la mujer agredida -da igual que ella diga que no; cuando una fuerza superior acomete a otra inferior se produce una agresión- dice que si Neira no hubiera hecho nada, todo se habría solucionado sin ningún problema, y que el hombre con el que estaba forcejeando es un enfermo psíquico al que le faltaba la medicación. osea que el profesor hubiera estado mejor metido en sus libros.

 y lo peor es que tiene razón. todo el mundo sabe que la mayor parte de disputas entre hombres y mujeres que podemos presenciar en la calle se solucionarán sin que nadie intervenga. habrá gritos, quizá algún empujón, quizá una bofetada -pero yo no he visto ninguna en la calle- y ya está. el tema se disuelve hasta el siguiente round, posiblemente en casa, posiblemente con cierta distancia temporal.

eso es lo que hemos aprendido con nuestra práctica urbanita. si no te metes es mejor. si te metes puedes acabar recibiendo tú misma.

¿qué es lo que sacamos de esto?, que nuestra confianza en el civismo como herramienta social se deteriore. que no nos queramos levantar del asiento cuando vemos que le están dando una paliza a nuestra compañera de vagón. que crucemos la calle y miremos para otro lado cuando vemos una pelea en la calle.
después de todo… ¿qué vas a hacer tú por el medio más que empeorar la stuación?.